Los Sueños de Piedra

ﻈ György Lukács: Gran Hotel Abismo ﻈ

 

 

Este es un fragmento de un texto escrito por György Lukács durante el ascenso y consolidación del fascismo y el nazismo en toda Europa, nunca fue publicado mientras él estuvo vivo, el texto lleva el mismo nombre del fragmento:

Cada día se hace más evidente que los problemas del capitalismo decadente se vuelven insolubles. Permanentemente se amplían los sectores de la mejor parte de la intelectualidad que ya no pueden taparse los ojos ante esta pesadilla, ante la imposibilidad de resolver aquellos problemas cuya solución es la base vital específica de estos sectores y cuya respuesta conforma la base material y espiritual de su existencia. Precisamente la parte más seria y mejor de esos sectores llega hasta aquel abismo que permite percibir la insolubilidad de estos problemas. Al borde del abismo desde el que se divisa la doble perspectiva: por un lado, el callejón sin salida intelectual, la anulación de la propia existencia intelectual, la caída en el abismo de la desesperación; del otro lado el salto vitale hacia el campo del proletariado revolucionario, el salto vitale hacia el futuro luminoso. Esta elección es de una extraordinaria complejidad para un productor literario, precisamente, en cualquier circunstancia. Porque, para lograr dar el salto, tales productores deben transformarse espiritualmente en un grado mucho mayor que cualquier otro sector de la sociedad.

El Gran Hotel “Abismo” ha sido dispuesto –sin intención– para dificultar todavía más este salto. Ya hemos hablado aquí del confort material, por supuesto relativo, que la burguesía parasitaria del período imperialista puede ofrecer a sus opositores ideológicos. Pero la relatividad de este confort material, su austeridad e inseguridad en comparación con aquello que la burguesía ofrece a sus alcahuetes ideológicos directos, cuenta también entre los elementos del confort espiritual. Refuerza la ilusión de la independencia respecto de la burguesía, de “estar por encima de las clases”, la ilusión del propio heroísmo, de la propia disposición para el sacrificio, la ilusión de haber roto ya con la burguesía, con la cultura burguesa, y todo esto cuando todavía se está con ambos pies sobre terreno burgués.

El confort espiritual del Hotel se concentra en la estabilización de estas ilusiones. Se vive aquí en la más exuberante libertad espiritual: todo está permitido; nada escapa a la crítica. Para cada tipo de crítica radical –dentro de los límites invisibles– hay habitaciones especialmente diseñadas. Si alguien quiere fundar una secta en busca de una mágica solución ideológica para todos los problemas de la cultura, allí encontrará a su disposición salas de reunión destinadas a este propósito. Si uno es un “solitario” que, solo e incomprendido por todos, busca su propio camino, allí recibirá una habitación extra especialmente diseñada en la que, rodeado por toda la cultura del presente, puede vivir “en el desierto” o en la “celda monástica”. El Gran Hotel Abismo se presta para todos los gustos y está acondicionado previsoramente para todas las orientaciones. Toda forma de embriaguez intelectual, pero también toda forma de ascetismo, de autoflagelación, está igualmente permitida; y no solo permitida, sino que hay allí bares equipados con gran esplendor, que cuentan con instrumentos y aparatos de tortura fabricados con excelencia para esta necesidad. Y no solo para la soledad; también está equipado para la sociabilidad de todo tipo.

Cada uno, sin ser visto, puede ser testigo de la actividad de cualquier otro. Todos pueden tener la satisfacción de representar el único ser sensato en una Torre de Babel de la locura universal. La danza macabra de las cosmovisiones que tiene lugar cada día y cada noche en este hotel se vuelve, para sus habitantes, una agradable y excitante banda de jazz, con cuya música pueden recuperarse luego de la agotadora cura del día. ¿Deberíamos asombrarnos de que muchos intelectuales, al final de un camino agotador y desesperante, se contenten con dar cuenta de los problemas insolubles de la sociedad burguesa desde un punto de vista burgués; de que, al llegar al borde de este abismo, prefieran instalarse con comodidad en este hotel antes que quitarse sus resplandecientes vestidos y atreverse a dar el salto vitale por encima del abismo? ¿Deberíamos asombrarnos de que este hotel, lujosamente equipado para las cumbres más elevadas de la intelectualidad, tenga por todas partes sus copias más provincianas y menos lujosas en el interior de la intelectualidad y de la pequeñoburguesía?

En la sociedad burguesa de nuestros días, hay toda una serie de transiciones que van desde las bandas de jazz, orquestadas con refinamiento, de la danza macabra de las cosmovisiones, hasta los coros ordinarios y los gramófonos de los bares auténticos, donde también se bebe y tienen lugar las danzas macabras de las cosmovisiones burguesas, la mayoría de las veces, de un modo por completo inconsciente para el pequeñoburgués que está presente.

Fuente

4 comentarios el “ﻈ György Lukács: Gran Hotel Abismo ﻈ

  1. AbaoAqu
    noviembre 18, 2012

    Parece que uno de los caminos que se nos abren con estas interpelaciones radicales a la sociedad y que nos abisman es la de cambiar la pregunta de ¿cuál es el papel del intelectual en la revolución? por preguntas -y quiero decir también actitudes- que busquen estallar la institución del intelectual. Como en una conversación cercana uno de ustedes comentaba acerca de lo importante de “experimentar” para hacer emerger un nuevo orden, una crítica radical del mundo no puede dejar (nos) a los intelectuales -que como Bourdieu denuncia tienen una posición muy privilegiada en el orden social- intocados, no podemos querer cambiar el mundo sin ponernos en peligro y abismarnos.

    • Mithrandir
      noviembre 18, 2012

      Creo que entre lo que Bertolt Brecht nos dejó dicho : “Las revoluciones estallan en los callejones sin salida” y lo que Walter Benjamin pensó sobre las revoluciones modernas: “Marx dice que las revoluciones son las locomotoras de la historia. Pero tal vez las cosas sean diferentes. Quizá las revoluciones sean la forma en que la humanidad, que viaja en ese tren, acciona el freno de emergencia”, hay una concepción de la revolución a la vez como detención y como salto al abismo que debemos explorar y en ella está contenida una conciencia que no puede ser escindida en nuestra época: que la esperanza no se alimenta sino de oscuridad pues la esperanza no se sostiene sobre certezas como tampoco las busca, su mundo es el de la penumbra y desde ella sueña la luz como su propio fin.

      No hay que olvidar que si bien el anhelo por una sociedad radicalmente otra seguramente no es científico, tampoco tiene porque ceder el campo de la producción social del conocimiento, pues saber que “todo conocer es un hacer” es también seguramente poder, tanto para conocer integralmente como para transformar radicalmente.

      En torno al rol del intelectual creo que la voluntad no debe estar en dar pasos alejándonos del conocimiento que le da fundamento y lo rodea, sino más bien obligarlo a su quiebre interno, sobrecogerlo y desbordarlo a fuerza de forzar sus limites , la mediocridad de la que se le acusa no está en que sabe demasiado, sino en que no sabe lo suficiente. Quizás no puede saber lo suficiente, siendo este su inevitable punto ciego, hasta el punto en que no puede mirarse a si mismo sin romperse; como un espejo, que en ausencia de toda otra presencia, intenta reflejarse a si mismo contorneándose, revelando en ese intento su fragilidad estructural que inevitablemente se quiebra.

  2. Eta Carinae
    noviembre 25, 2012

    El campo del conocimiento ha tenido tradicionalmente la expresividad metafórica de ser una mirada del mundo, y en casos extremos, LA mirada del mundo. Las tesis sobre Feuerbach contienen un salto crítico en torno a esa opinón que convertirían al conocimiento en algo más que una mirada, tocando el campo de la acción, y reconciliando la presencia de lo político en la historia con la presencia de lo gnoseológico, lo científico y otras formas del conocimiento (que han excluido, por cierto, a lo mágico, lo lúdico y otros espacios más).
    El límite a la radicalidad que Marx presenta en este caso podría rastrearse en pensamientos posteriores que vieron la crisis del proletariado y el aparecimiento violento de las masas y los medios para ellas: me refiero a la noción luxemburguista de la “experimentación democráticamente controlada” por un lado, como práctica al mismo tiempo teórico-política y política-teórica en relación a los medios de producción (materiales, artísticos, intelectuales); y a la noción benjaminiana del tiempo bajo la mirada de su ruptura o límite que no de su sospechosa continuidad en la senda del progreso, noción que por cierto también se enmarca dentro de una reflexión crítica inspirada en Brecht sobre los medios de producción en general (“El autor como productor”). No se puede tampoco descuidar el tema introducido por Aqu en el que Echeverría quiere desmarcar a lo político de la política (oficial, debe entenderse), en una lectura luxemburguista y benjaminiana.
    Estos tres puntos (la praxis, y dos momentos revisados de ella) no pueden, estoy de acuerdo, darle la espalda al conocimiento proveniente de ptras fuentes, teniendo como ejemplo el “todo conocer es un hacer”, y no sólo por la riqueza o la novedad que puedan contener, sino porque desde su campo esos conocimientos se plantean una redefinición de los límites que señalan la secular división social y cultural del conocimiento, la compartimentación del mismo que le impide ser verdaderamente social.
    Por último, la cuestión podría ampliarse hasta tocar la frontera de las dos grandes fuerzas técnicas de producción: la tecnología y el arte.

  3. Pingback: Un hilo dorado en el abismo | Los Sueños de Piedra

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

Enter your email address to follow this blog and receive notifications of new posts by email.

Únete a otros 52 seguidores

Estadísticas del sitio

  • 25,857 visitas

Temas

Woodbine

An experimental hub in Ridgewood, Queens for developing the skills, practices, and tools for building autonomy in the Anthropocene.

Modern Clicks

La web de Carlos A. Scolari (@cscolari)

Angelus Novus

Über den Engel der Geschichte und mehr

Elsye Suquilanda

writer, film maker, performance artist

Fractal Ontology

refracting theory: politics, cybernetics, philosophy

participatory sense-making

the enactive approach to intersubjectivity

Stephanie Newman

Stephanie Newman

The Catjects Project

"Jeder soziale Kontakt wird als System begriffen." (Niklas Luhmann)

A %d blogueros les gusta esto: